Optimismo
Cuando veo o escucho los comerciales que presentan a los niños como el futuro de nuestro paÃs, que están llenos de sueños, que debemos apoyarlos para que puedan lograrlos, que tienen una vida por delante, pienso en los sueños que queremos realizar ahora. Muchos dejamos de ser niños hace mucho tiempo, pero seguimos siendo “chavos creativos” con ideas, sueños, proyectos realizables… Nomás que tenemos más conciencia de cómo están las cosas, vemos el futuro próximo, la economÃa nacional (y de nuestros bolsillos), la polÃtica y las cuestiones sociales y, la neta, no vemos pa’ donde movernos.
Si una cosa tengo (llámenle cualidad o defecto, dependiendo del ángulo desde el que se aprecie) es que soy muy crédulo. Probablemente esa credulidad o esperanza es, precisamente, la que me mantienen en pie cuando nomás no veo cómo salir adelante. Es cierto, las deudas me traen de cabeza, ya quiero terminar la carrera y no le veo fin, los proyectos hacen ruido pero no se me da capitalizarlos (si, estudio en una universidad aferrada a mantener la excelencia en las licenciaturas de corte económico pero, en definitiva, no son mi fuerte), me asomo a observar la situación laboral del paÃs (y la propia) y siento que está estancada (la nacional y la propia). Pero, a pesar de todo, creo que todo tiene solución; que ésta en un momento dado va a llegar y me quitará un gran peso de encima.
1. Creo en las instituciones que mucho le han costado al paÃs, económica, social y polÃticamente. Tiene fallas, es cierto, pero se han construÃdo con la participación directa e indirecta de cada mexicano. No son perfectas, pero son perfectibles; y si llegan a querer destruirlas con argumentos que están fuera de lugar, que no son ciertos pero que venden bien a quienes son más influenciables, me molesto. Pero la fortaleza que les hemos dado tiene que reforzarlas; no tenemos que construir para después, de un empujón, acabar con ellas. Al contrario, confiemos en las instituciones, confiemos en que ellas harán su mejor papel y, asÃ, aunque los dictámenes no nos favorezcan, tendremos un lugar (si bien no más justo) más apegado a derecho.
2. Creo en que después de la tempestad viene la calma. Creo que los apuros económicos pueden hacernos sentir que estamos ahogándonos en pleno huracán. Pero, incluso en los huracanes hay un ojo que nos permite reflexionar un momento, observar la situación, analizarla y pensar en las soluciones. Después, evidentemente, vendrán de nuevo los trancazos, pero ya sabemos pa’ donde correr y una vez saliendo de él, habrá un recuento de daños, levantaremos el tiradero y saldremos adelante.
3. Creo en las personas y en su buena fe (a pesar de que tengo muy presente que hay muchos hijos de su pink floyd). Creo que, cuando tienes un sueño, una idea, un proyecto, una iniciativa, puedes encontrar grandes amigos que te apoyen, que crean en ti, que piensen que juntos pueden hacerlo realidad; que se ponen la camiseta y te siguen… y no nada más te siguen, sino que le entran con todo su apoyo (no nada más moral). Asà he encontrado grandes compañeros de viaje, como Feben (que, si bien entre los dos somos “bien creativos” la capitalización nomás no se nos da; pero ahà estamos, con proyectos personales y en equipo que redundarán -estoy seguro- en el éxito que buscamos para “convertirnos en leyendas”), como Antoine (que desde que llegó a mi vida le ha dado un impulso más que inesperado; inenarrablemente maravilloso; que me hace pensar en la vida que tendremos por delante), como Rómulo (que con sus locuras y todo, es un amigo en el extenso sentido de la palabra, y me ha demostrado lo que es una amistad con lazos muy estrechos, para que las cosas se hagan), como Danko (y su innegable realismo que a veces tira a pesimismo, pero que denota el afán de hacerme ver lo que no visualizo), como mi familia (que me demuestra su apoyo, que se trata de mantener unida, que busca siempre mostrar que la familia unida vive mejor… con todo y sus altibajos), como todos y cada uno de los 48 bloggers que participaron en Mirada Pública (porque demostraron las ganas de participar en una iniciativa nunca antes vista; que fueron un gran apoyo en el antes, durante y después de terminado el proyecto y que serán parte fundamental de lo que sigue). Son ejemplos (pocos o muchos) de que se puede creer en las personas. Y me hacen seguir generando ideas. Me hacen pensar en grande y creer que si se puede pensar en grande.
4. Creo que, a pesar de caminos tortuosos, de haber escogido mal y elegir la carretera libre en vez de la autopista, si mantienes los ojos puestos en el parabrisas llegarás a tu meta final. El hecho de ver a cada rato el retrovisor para darte cuenta de los errores que cometiste antes no te llevan sino a perder el camino… y te puede venir un camión de frente. Creo que, si bien el ITAM me ha hecho sufrir en vez de disfrutar, puedo ver (si, a lo lejos, pero más pronto que antes) la luz al final del túnel. Creo que el seguir allà y no haber reculado es porque me espera un mejor futuro si soy egresado de dicha Universidad. Y por eso sigo allÃ.
5. Creo que siempre vendrán tiempos mejores. Creo que mi chamba no me está aportando nada, ni (se) me ha permitido crecer profesionalmente. Pero una cosa mala debe traer algo bueno… por lo menos, asà lo creo. Y por eso creo que el estar en donde estoy tiene como ventaja que puedo aprovechar el tiempo en idear los proyectos que he realizado y los que vienen adelante y que me permitirán salir de allà con un mucho mejor empleo. Y por eso aguanto vara ahorita. Ya lo dijo Frank Sinatra: the best is yet to come.
Cierto, la esperanza es lo último que muere. Y la mÃa es, por mucho, lo suficientemente grande como para pensar que lo que tengo ahorita no es suficiente. Creo. Creo en mil cosas….
… incluso creo que soy un optimista.










Mi niño, justamente algo que AMO de ti es esa credulidad, ese optimismo y lo emprendedor que eres, se perfecto que vas a llegar muy lejos y siempre voy a estar ahà para apoyarte y para compartirlo… pero en el inter tenemos que tener mucha paciencia, y mucha fe en que todo lo que hoy soñamos y por lo que luchamos, en un tiempo serán resultados tangibles y metas alcanzadas.
Uno de mis escritores favoritos ever (Ovidio) dijo:
“La speranza hace que agite el náufrago sus brazos en medio de las aguas, aun cuando no vea tierra por ningún lado” y creo que si no tuviéramos como pilar esa esperanza, nos hundirÃamos en medio de la tormenta sin haber logrado nada.
Te amo con todo mi corazón
p.d. ya extrañaba leerte!
Mi estimado….
ConfÃo en la gente…
confÃo en las personas…
Pero en las instituciones…. depende
de qué instituciones hablamos y de quiénes que están en esas instituciones.
confÃo en que al igual que yo quieres un paÃs mejor y que cada uno de nosotros también.
Pero cuando veo tanta gente manipulada diciendo los mismo discursos que vemos en la TV (que no es este el caso)y noticias del robo y corrupción de la que es vÃctima nuestro lugar me decepciono mucho…
Intituciones en las que confÃo:
Muy pocas, quizá ninguna que tenga que ver con el Estado.
Lo siento, pero creo que gente como aste o feben u otros tantos que conocà en Mirada Pública podemos hacer un paÃs mejor haciendo bien lo que sabemos hacer.
tampoco dudo que haya excelentes personas trabajando en el Estado, pero es una lástima que lleguen difÃcilmente a puestos de poder donde probablemente se puedan corromper.
Pero también tengo fe en los seres humanos y se que esta situación por la que pasamos también es necesaria para que podmaos crecer como conciencias.
Un fuerte abrazo.
Pues ojala tenga ud razon, conde. Por que esto se esta poniendo feo por donde ud lo mire. Saludos. Yo tmabien ya extrñaba leerlo
Querido Hermano:
Muy sentido el post, no desesperes, he sentido lo que tú y la verdad, cuando miras por el retrovisor, es verdaderamente gratificante superarte a ti mismo, ahà la clave de todo, ya ves hasta yo puedo hacerlo, jeje.
Te quiero como a mi hermanito y sabes que siempre estaré contigo en cualquier momento, La M es mi familia y como tal mi compromiso y cariño con cada uno de ustedes, ha sido un viaje muy interesante y gratificante la vida con usted y ustedes, me siento muy afortunado, eso me da ánimos.
SÃ, lo sé soy el hermano gruñón, pero no está de más, a veces es necesario una guÃa en ciertos campos y ha sido bilateral.
Luego nos tomamos ese café para poner en orden las cosas que comentamos.
Tu hermano mayor.
Para variar, me siento completamente identificado por el momento que pasas mientras escribes este post, pero no son más que sÃntomas de tu gusto por emprender, por dirigir, por ser el lÃder. Tú eliges entre hacerlo enfermedad o cualidad.
Cuando el trabajo del lÃder es motivar a sus seguidores… ¿quién lo motiva a uno como tal? (Hint: aquà arriba escriben algunos.)
Todo pasa en su momento adecuado, quizá ese sea el filtro que hace efectiva la ley de “survival of the fittest”. En las ventas, de 10 prospectos, quizá ninguno te compre… ni de veinte, ni de cincuenta, pero seguramente aún con eso seguirás teniendo la ventaja sobre quienes no lo intentan.
Just believe in the Matrix, Neo.
Leave your response!
Blogroll
Most Commented